PARA COMENZAR...

El presente código ético es una declaración de intenciones.

 

Declaración acerca de los principios y normas éticas regidoras de cualquier actividad por parte de esta firma.

 

Actividades a través de las que buscamos la excelencia, que nos exigimos sin necesidad que ningún cliente pueda -o deba- hacerlo previamente.

 

SOBRE EL COMPROMISO… 

 

En cuanto a protagonistas que somos en el ámbito de los servicios jurídicos, nos atañe la responsabilidad, y la obligación, de cumplir escrupulosamente la normativa vigente en todo momento y lugar, lo que nos obliga ante clientes, colaboradores y administraciones públicas. 

 

Es por lo anterior que no sólo los miembros de la firma, sino también sus colaboradores externos -habituales o no- quedan exigidos en cuanto al cumplimiento de los deberos éticos contenidos en este documento.

 

Son innegociables los principios de buena fe, compromiso, solidaridad, rigor personal, rigor profesional y lealtad para con los compañeros, colaboradores externos, compañeros de profesión, Procuradores de los Tribunales, miembros de las distintas administraciones públicas u otros con los que se mantenga relación durante el desempeño de la labor profesional.

 

SOBRE EL MOTOR DE LA FIRMA…

 

LOS CLIENTES...

 

¿Cabe decir algo que no se haya dicho de ellos anteriormente en cualquier negocio, seminario conferencia o discurso? 

 

Seguramente no nos concederán el premio a la descripción más original, si bien hemos de decir que los clientes son nuestro motor, nuestra razón de ser, y huelga decir que sin ellos no somos nada.

 

Es lógico, pues, que debamos cuidarlos al máximo, siendo innegociables el adecuado trato, atención y satisfacción hacia ellos.

 

¡Ojo! por satisfacción no entendemos que haya que hacer todo lo que el cliente diga o quiera. Es cierto que los asuntos son de los clientes, pero en nuestra actividad profesional hemos de regirnos por los principios de legalidad e imparcialidad, también respecto de nuestros propios clientes, por los que en ningún caso seremos “correa de transmisión” para comportamientos o prácticas ilegales, desleales o inmorales.

 

Es por lo anterior que esta firma se reserva el derecho de aceptar o rechazar determinados asuntos, al igual que cualquier cliente tiene el derecho a elegir un despacho u otro, pero hemos de dejar claro que para clientes que busquen prácticas ilegales, desleales o inmorales éste no es su despacho.

 

Eso sí, si una vez tenido en cuenta lo anterior nos eligen, encontrarán un trato profesional, respetuoso, personalizado, honesto, transparente y de calidad.

 

Igualmente nos comprometemos a no meternos en camisas de once varas, limitando nuestros asuntos, en cantidad, a un volumen que nos permita cumplir con los estándares antes mencionados, limitándonos igualmente a aceptar aquellos asuntos relativos a nuestros ámbitos de actividad. Y es que aquí no cobramos al cliente para estudiar Derecho, no nos parece una práctica profesional ética.

 

Evitaremos alentar posibles expectativas en el cliente que sean irreales, pues a menudo sucede que la legalidad vigente choca con los deseos que los clientes pueden tener, aunque trataremos de superar las expectativas -reales- que depositen en esta firma.

 

Trataremos igualmente de encontrar una solución a las necesidades del cliente, aunque no de cualquier forma, y si no fuera posible trataríamos de encontrar soluciones alternativas, para lo que puede resultar necesario o conveniente recurrir a colaboradores externos.

 

Si lo anterior no fuera posible, no dudaremos en comunicarlo al cliente de forma inmediata y sincera.

 

 

SOBRE LÍMITES Y LIMITACIONES…

 

No nos tengan por desagradecidos, pero no podemos aceptar regalos, invitaciones o dádivas siempre y cuando pongan en entredicho nuestra independencia profesional o los intereses de la firma.

 

La anterior prohibición también nos aplica a nosotros con respecto a terceros, siempre y cuando pudiera entenderse que tratamos de poner en riesgo la independencia o buen hacer profesional de su receptor.

 

Ni que decir tiene que queda prohibida cualquier actividad ilegal en este o cualquier sentido.

 

Por su parte, cualquier información recibida en el desempeño de nuestra labor profesional será siempre estrictamente confidencial.

 

 

SOBRE EL BUEN USO DE LAS HERRAMIENTAS…

 

Cualquier ítem facilitado para el desempeño de la labor profesional impedirá otro uso distinto, siendo obvio que no podrá ser usado para cualquier conducta contraria a la legalidad vigente.

 

De igual forma, no se admitirá el uso de software, imágenes, fotografías, etc. obtenidos de forma ilegal o que no hayan sido debidamente licenciados por sus legítimos titulares.

 

SOBRE LA INFORMACIÓN A MANEJAR…

 

Es propio de nuestra actividad -y necesario además para su buen fin- el manejo de información sensible y confidencial relativa a nuestros clientes, siendo indispensable su impecable trato, que se llevará a efecto bajo los más estrictos términos de confidencialidad y protección, siguiendo así la normativa reguladora en la materia. 

 

SOBRE LAS RELACIONES CON LAS ADMINISTRACIONES PÚBLICAS…

 

Ya apuntábamos anteriormente que, para el desarrollo de nuestra actividad profesional, quedábamos comprometidos con el trato respetuoso y honesto para con las administraciones públicas.

 

Es por lo anterior que nos debemos a un estricto cumplimiento normativo para con las mismas, entendiendo también que nuestra labor ha de desarrollarse de forma cordial y colaborativa con sus miembros, siendo además considerados con respeto a las dificultades que puedan encontrar en el desarrollo de las labores profesionales que les incumben.

 

SOBRE LAS RELACIONES CON LOS PROCURADORES DE LOS TRIBUNALES…

 

Quizás unos grandes desconocidos en el día a día para los clientes, pero esenciales para el  buen desempeño de cualquier actividad judicial.

 

Nos gusta pensar, y decir, que son nuestros ojos en los Juzgados, considerándoles miembros activos de nuestro equipo, por lo que merecen igualmente todo nuestro respeto y consideración.

 

Evitaremos cualquier práctica para con ellos que pueda poner en riesgo su correcto desempeño profesional, evitando igualmente la realización a ellos de cualquier petición que pudiera ponerles en una difícil tesitura personal o profesional.

 

Trataremos de fomentar su debido contacto profesional con los clientes, procurando igualmente les sea reconocido el debido mérito profesional que le incumbe por la ejecución de sus labores. 

 

SOBRE LAS RELACIONES CON OTROS DESPACHOS DE ABOGADOS…

 

La relación con otros despachos o firmas legales, cualquiera que sea tu tamaño, debe estar presidida por los principios de honestidad, lealtad, respeto, cercanía, confianza e, indudablemente, debe desarrollarse conforme a los estándares deontológicos.

 

De hecho, no consideramos a los Letrados de otras firmas como rivales, ni mucho menos enemigos, sino como compañeros en el más amplio sentido de la palabra.

 

Siempre encontrarán en esta firma una mano tendida para la colaboración o el auxilio que puedan necesitar para el correcto diagnóstico o desempeño profesional de sus asuntos, pudiendo además esta firma recomendar a aquellos compañeros o firmas que se consideren idóneas para el encargo que algún cliente pretenda realizarnos y que no se acomode a nosotros.

 

También merecen nuestra más estricta consideración y respeto los compañeros que actúen de contrario en un proceso judicial o extrajudicial, a quienes de ningún modo haremos destinatarios de ataques, desconsideraciones o menosprecios por tal motivo, no permitiendo de igual forma tales actitudes por parte de nuestros clientes o sus familiares, amigos o allegados.

 

Actitud idéntica a la que mantendremos en aquellos casos que esta firma asuma un encargo previamente realizado a otro despacho o profesional del ramo.